04 Dec
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Brainspotting: cómo la mirada puede ayudar a sanar el trauma

¿Te ha pasado que, al recordar algo doloroso, te quedas mirando “a la nada” y tu cuerpo se activa?

Brainspotting parte justamente de esa observación simple: dónde miras está conectado con lo que sientes por dentro.Brainspotting (BSP) es un enfoque de psicoterapia desarrollado por David Grand, PhD, en 2003, a partir de su trabajo con sobrevivientes del 11-S y otras personas con trauma.

Su frase-resumen es: “Where you look affects how you feel” (“Donde miras afecta cómo te sientes”).



¿Qué es Brainspotting?

Brainspotting es un modelo de psicoterapia “neuroexperiencial”: usa la conexión entre la mirada (el sistema visual) y las zonas profundas del cerebro para acceder a experiencias emocionales y traumáticas que han quedado “atascadas” en el sistema nervioso.

  • Brainspot (punto cerebral) es una posición específica de la mirada que está asociada a la activación de una red de memoria y sensaciones en el cuerpo.
  • Al mantener la mirada en ese punto, el sistema nervioso puede procesar y reorganizar esa experiencia, con la ayuda del terapeuta.


¿Para qué sirve Brainspotting?

La evidencia disponible ha mostrado beneficios equivalentes al EMDR en:

  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT) y trauma complejo
  • Ansiedad y ataques de pánico
  • Depresión relacionada con experiencias dolorosas
  • Duelo complicado y rupturas afectivas
  • Trauma médico, accidentes y procedimientos invasivos
  • Trauma de abuso sexual y violencia
  • Problemas de regulación emocional (hiper e hipoactivación)
  • Bloqueos de rendimiento (deporte, arte, hablar en público, etc.)

No es una técnica mágica ni única, pero puede ser una herramienta muy profunda dentro de un proceso terapéutico bien estructurado (por ejemplo, en un modelo trifásico de tratamiento del trauma).


¿Qué pasa en el cerebro? (Mecanismo neurobiológico)

Aunque Brainspotting todavía está en fase de investigación, la hipótesis neurobiológica más aceptada (Corrigan & Grand, 2013 y posteriores) plantea algo así:

  1. Orienting reflex y mesencéfalo (midbrain)
    • Al buscar el brainspot, se activa el reflejo de orientación (la respuesta automática de “¿qué es esto?, ¿es peligroso?”).
    • Estructuras como el colículo superior y otras áreas del mesencéfalo conectan la dirección de la mirada con redes de supervivencia (lucha, huida, congelamiento).
  2. Acceso a memorias subcorticales
    • Muchas memorias traumáticas son sensorimotoras: están guardadas más como sensaciones y reflejos que como historias verbales.
    • Al fijar la mirada en el brainspot, se “ancla” la atención en esa red subcortical, facilitando que el sistema nervioso complete respuestas defensivas que quedaron congeladas.
  3. Disminución del escaneo externo, aumento del escaneo interno
    • Al no mover los ojos, el cerebro deja de gastar energía en escanear el entorno.
    • Esa energía se dirige hacia adentro: aumenta el autoescaneo de sensaciones, emociones y memorias ligadas al trauma.
  4. Integración de redes
    • Con la presencia segura del terapeuta, se favorece la comunicación entre:
      • Sistemas subcorticales de defensa (amígdala, tálamo, mesencéfalo)
      • Sistemas de regulación (corteza prefrontal, cíngulo anterior, ínsula)
    • Estudios preliminares con PET sugieren cambios en el metabolismo de áreas frontales y temporales tras Brainspotting en personas con TEPT.
    • La idea central: la posición ocular es una llave de acceso a redes de memoria emocional y corporal, y mantener esa llave activa mientras el sistema se autorregula permite una reorganización profunda.


¿Qué pasa psicológicamente durante Brainspotting?

Más allá del cerebro en sí, psicológicamente Brainspotting puede comprenderse como:

  1. Atención focalizada + mindfulness profundo
    • La persona se mantiene enfocada en el tema y en las sensaciones, de manera parecida a la atención plena, pero guiada por la posición de la mirada.
  2. Exposición suave, titrada
    • No es una exposición “brutal” al recuerdo, sino una aproximación dosificada, ajustada al nivel de tolerancia de cada persona.
    • Se busca que el sistema se active lo suficiente como para procesar, pero no tanto como para desorganizarse.
  3. Relación terapéutica como regulador
    • El terapeuta funciona como un “sistema nervioso auxiliar”: con su presencia calmada y su atención, ayuda al paciente a mantenerse dentro de una ventana de tolerancia segura.
  4. Procesamiento bottom-up
    • En lugar de centrarse primero en analizar o reinterpretar cognitivamente, BSP privilegia el procesamiento desde el cuerpo hacia la mente (de abajo hacia arriba).
  5. Reconfiguración de significado
    • A medida que el cuerpo libera activación, la persona suele experimentar nuevas comprensiones, cambios en la narrativa interna y en la autoimagen.



En la práctica terapéutica muchos terapeutas hemos visto como el Brainspotting ayuda hacer un procesamiento que nos ayuda a manejar la disociación de una manera muy gentil. En lenguaje cristiano, es analógicamente una técnica "contemplativa" de los sentidos internos que puede favorecer la verdadera contemplación que es intelectual. 

Si haz sentido que hay cosas que sabes con la cabeza, pero simplemente a tu cuerpo y tus sentimientos no puedes hacerlos que comprendan lo que sabes, tal vez, brainspotting es para ti.


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